
Porque la vida humana, al parecer, no era lo bastante complicada sin reglas. Aquí están las bases de la persona y la familia, dos áreas que sostienen medio Derecho privado aunque a veces parezcan puro drama con fundamento legal.

Porque alguien tenía que poner por escrito cómo se organiza el poder, qué límites tiene y cuáles derechos no deberían tocarse aunque les encante intentarlo. Aquí sostienen el orden constitucional y recuerdan, con bastante elegancia, que ni el Estado puede hacer lo que se le antoje.

No podíamos dejarlo en "ah sí... la cag**on; también había que clasificarlo, tipificarlo y castigarlo con suficiente técnica como para que nadie improvise demasiado y ver que consecuencias trae meterse donde no debías. Y para variar un poco todo es I de no sabemos cuantos, agh...

¿Economía? En serio economía... Estoy seguro que el noventa y nueve punto nueve porciento de ustedes eligieron derecho para evitar clases como matemáticas o ECONOMÍA y para terminar de fastidiar... ¿GERENCIAL? ¿Economía Gerencial? ¡De verdad que cara***!

Porque a alguien se le ocurrió que entender el presente era imposible sin pasar primero por Roma. Aquí están las bases, las instituciones y las ideas que siguen fastidiando (y sosteniendo) buena parte del Derecho actual.

El sitio donde descubres que el Estado no es una nube abstracta ni un adorno de discurso, sino una estructura de poder con formas, funciones, órganos y suficientes contradicciones como para justificar media carrera.

La entrada formal al desorden. Aquí están la gran mayoría de las piezas necesarias para que al menos puedas empezar a pensar por ti mismo jurídicamente sin confundir una norma con una opinión estu**** dicha con seguridad.